MORITZ JOURNAL · COCINA DE VACACIONES

Una cocina, tres parejas.

Cocinar juntos suena a vacaciones. Para que también lo parezca, ayudan un pequeño plan y unos cuantos buenos acuerdos.

Cocina y mesa de comedor en el Landhaus Moritz

01

Hablarlo antes del viaje.

¿Quién come qué, quién solo quiere un café por la mañana y quién quiere cocinar una vez para todos? Aclarad las grandes diferencias antes del viaje, sobre todo intolerancias y formas de alimentación. Solo hace falta fijar la primera cena y el primer desayuno.

02

La primera compra no tiene que resolverlo todo.

Quien compra de golpe para toda la semana suele planear más comidas juntos de las que luego se hacen. Una pequeña despensa básica y una primera cena sencilla dejan más margen. Haced la lista entre todos, pero que una persona lleve el control.

03

Basta con una comida juntos.

Unas vacaciones compartidas no necesitan un horario compartido. Quizá el desayuno sea vuestro momento fijo, quizá solo la cena. Una comida puede bastar para que el día se sienta como tiempo juntos.

04

Repartir tareas sin turnos.

A quien le gusta cocinar no tiene por qué tocarle también comprar, recoger y planear el día siguiente. Repartid las tareas como mejor os encaje. Importa menos el sistema que la naturalidad.

05

La cocina del Moritz.

El Landhaus cuenta con cocina propia. El lavavajillas ayuda a recoger; la mesa grande da a vuestro grupo un centro. Qué más cosas hay a vuestra disposición lo encontraréis en la lista actual de equipamiento.

Comedor compartido en el Landhaus Moritz
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